Entrevista al Dr. Santos Pavel, Martínez Jaramillo / Neurólogo
Algunos organismos del sector salud indican que en febrero se conmemora el día internacional de la epilepsia, mientras otros, señalan que en marzo. Esta patología neuronal afecta a más de 50 millones de personas en el mundo, y se encuentra entre las cinco de mayores incidencias en México. Lo preocupante es que, pese a ello, la mayoría la población desconoce cómo actuar ante su manifestación.

Por ello, el Dr. Santos Pavel Martínez, neurólogo de Tijuana, aclara algunos mitos sobre el tema y explica dos conceptos que suelen confundirse: crisis convulsiva y epilepsia.
“Crisis convulsiva es una descarga eléctrica anormal en el cerebro con diferentes manifestaciones clínicas, y la epilepsia es la presencia de dos o más crisis convulsivas en la vida de una persona. Si te convulsionaste una vez no quiere decir que tengas epilepsia, puede ser solo crisis, necesita ser algo recurrente.”
Ambas son trastornos que interrumpen la actividad de las células nerviosas en el cerebro, lo que provoca alteraciones. Las causas pueden ser distintas, desde tipo cognitivas, un tumor, traumatismo, o hasta alguna lesión craneal que genere un derrame.
“Nuestros movimientos son señales de nuestro cerebro bien controlados y medidos, y si por alguna razón esa misma área cerebral tiene descargas electrónicas descontroladas, se puede manifestar algún movimiento exagerado en nuestro cuerpo, por ejemplo, el brazo o pierna. También crisis sensitiva pueden ser calambres, alteraciones en el olfato o la vista, y risas repentinas como el personaje principal de la película Guasón”
Lamentablemente por la desinformación que se tiene en torno al tema, en ocasiones en lugar de ayudar al paciente se perjudica, por eso es importante diferenciar los tipos de epilepsia, generalizadas, focales o espasmos, y se dividen en dos grupos, primarias y secundarias.
Las generalizadas pertenecen a las primarias, y son aquellas que afectan a ambos lados del cerebro. En la mayoría de las veces son por causa congénita, es decir, una mal formación en el cerebro por alteración en ambiente neuronal.
Se estima que en más del 70% de los casos aparece entre la niñez y adolescencia. Las secundarias, focales o espasmos, son parciales y asintomáticas, ocasionadas por una enfermedad, hemorragia, fractura craneal, o infección cerebral.
Una vez que se comprenda lo anterior, entonces se podrá actuar de la manera correcta.
¿Qué hacer ante una persona que sufre crisis convulsiva o de epilepsia?
Martínez Jaramillo recomienda que, si se trata de una generalizada, es decir, cuando el paciente pierde la conciencia, hay que actuar rápido, pues este puede caer y pegarse. Si uno se encuentra cerca hay que intervenir para protegerlo, se debe de poner en una posición de lado, ya que la lengua se relaja y se puede ir hacia a la parte posterior y substraer la vía aérea, además que en ocasiones el contenido gástrico se regresa, y esto puede provocar una broncorespiración.
También hay que evitar introducir objetos a la boca, y mucho menos los dedos, la persona en crisis de manera involuntaria podría morder y posteriormente detonar una imputación de dedos.
Las crisis convulsivas suelen tener una duración aproximadamente de 30 segundos, si el tiempo se prolonga hasta más de 5 minutos se debe acudir inmediatamente al hospital para evitar que se convierta en un estatus epiléptico ante la posible ausencia de oxígeno en el cerebro, o llegar hasta la muerte.
“La prevalencia estamos hablando de 10%, la mayoría de la gente piensa que la epilepsia no es curable y no es verdad, hasta en un 70% de los casos es curable, se cura solo, otros se apoyan de un tratamiento farmacológico o a través de una cirugía, según sea el caso”
La buena noticia, es que la epilepsia es curable, siempre y cuando se lleven los tratamientos adecuados, ante una posible alerta se acuda de inmediato al médico, y se siga al pie de la letra los tratamientos, las personas que sufren de esta patología pueden llevar una vida normal, aprenden a lidiar con ella tomando precauciones.
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